Bueno, afecta de manera muy positiva si el titular de CNN Business es «Secondhand clothing is more popular than ever. Even in a pandemic» (La ropa de segunda mano es más popular que nunca. Incluso en pandemia).

Pero vamos por partes, porque esta nota de CNN Business es referente a lo que pasa en New York, un lugar donde la industria de segunda mano ya está desarrollada. No es raro que donde la industria ya está instaurada, la opción se vuelva más popular, sobre todo en una época de crisis económica. Una cosa es que la gente reaccione pensando con el bolsillo en una crisis (que es natural que suceda) y otra cosa es que la ropa de segunda mano esté volviéndose popular por las razones correctas. Porque está perfecto que se vuelva popular por el ahorro que representa, pero si vamos un poco más allá hay razones más importantes y ahora vamos a explicar por qué.

Sucede que cuando la razón es solamente económica, no estamos atacando directamente al problema, porque el consumismo sigue alimentándose de manera descontrolada, o sea como lo viene haciendo desde hace muchos años, solo que esta vez no solo lo está haciendo de las fast fashion, sino que también está incluyendo en el platillo a la segunda mano.

De nada va a servir que la segunda mano reemplace las ansias de tener los clósets llenos de ropa. Es como que naciera un nuevo concepto: el consumismo second hand, gente que se va de shopping a despilfarrar su dinero, ¡aah!, pero solo compra second hand, así que todo bien porque está salvando el planeta. Por eso es importante tocar con pinzas lo que está ocurriendo en este momento de pandemia, las marcas de ropa de segunda mano tenemos la tarea de ir construyendo en paralelo una conciencia por el consumo responsable, al mismo tiempo que se ofrece un precio menor, pero no un precio menor por querer ser el ofertón de temporada, sino un precio menor porque simplemente es lo justo, cuesta menos y listo.

Pero bueno, hasta aquí New York. Vamos a España. Hace poco Olatz Elezcano, responsable de comunicación de Micolet-España, habló al respecto en la página Hipertexual: «Desde que empezó la cuarentena, la empresa está recibiendo cerca de 10.000 prendas diarias, el doble de lo que recibía antes de que llegara el coronavirus. Las compras, por el contrario, empezaron a bajar a partir de mediados de marzo». Acá el problema es diferente, la gente está vendiendo su ropa, claramente impulsados por la crisis, pero sin embargo (al menos un mes) las ventas bajaron. Curiosa reacción para el análisis.

Aunque Europa está mucho más avanzado en temas de reciclaje, España tiene una gran tarea en la concientización del consumo responsable, y una oportunidad de empezar a presentarse como una mejor opción ante las fast fashion, porque el mercado debe crecer por algún lado, pero de nada sirve pedirle a la gente que ya te compra, que te compre más. Volveríamos a la misma figura del clóset repleto de ropa de segunda mano.

Aunque acá la tienen clara. En la misma nota de Hipertextual, Olatz Elezcano afirma que aspiran a alcanzar a mercados como el de «Reino Unido y Alemania, donde el 77% y el 86%, respectivamente, compran ropa en tiendas de segunda mano, según la encuesta de Micolet con clientes de estos países». Y agrega: «Tenemos la oportunidad perfecta para que la gente normalice el hecho de vender y comprar ropa de segunda mano». Sin duda, hay que leer bien estas reacciones de la gente, porque podemos estar ante un incremento fantasma del negocio de segunda mano. En economía esto puede suceder y puede resultar engañoso, creando una ilusión de crecimiento pero fácilmente se desvanece. Una vez más si no hay una trabajo paralelo de conveniencia económica y concientización por el consumo responsable, el crecimiento no es sólido.

No tenemos tan claro cómo funciona en Reino Unido, pero Olatz menciona a Alemania, donde el reciclaje es algo común del día a día. Y pasa también porque las políticas de gobierno impulsan y promueven estas prácticas que resultan más sostenibles y que instauran en la gente una forma de consumo más responsable. En Perú, estamos observando atentamente cómo reacciona el negocio de la segunda mano frente a esta pandemia. Los análisis sobre el tema seguirán dando luces al respecto, tenemos ejemplos de todo el mundo y de alguna forma eso es conveniente para saber qué pasos tomar y llevar esta industria a un lugar sólido.